SEO Factoria | 28 de mayo de 2021 |

Desafíos y consejos en el embarazo en mujeres con lesión medular

Sexualidad y silla de ruedas no son términos incompatibles. Tampoco embarazo y silla de ruedas. De hecho, incluso en aquellos casos en que las mujeres con lesión medular sufran alteraciones en la sexualidad o la fertilidad, es posible recurrir a la reproducción asistida y convertirse en madres.

Sin embargo, la falta de información sobre el tema, el miedo a complicaciones durante el embarazo y el parto, el desconocimiento de los médicos o la desaprobación de familiares y amigos hacen que muchas parejas desistan incluso antes de barajar opciones.

Es cierto que las mujeres con lesiones medulares se enfrentan a más dificultades durante el embarazo y parto que aquellas que no lo son. También que, una vez nacido el bebé, los desafíos que deben afrontar son mucho mayores. Pero, conociendo los riesgos a superar y las opciones que tienen, pueden hacer su sueño realidad y convertirse en madres.

Pero, ¿de qué desafíos estamos hablando exactamente?

1. Antes de la concepción

Como hemos explicado, son muchos los retos a los que se debe enfrentar una pareja que esté pensando en tener un hijo. ¿El primero? Dar con un médico especializado en el tema. Y es que, en función de sus conocimientos y experiencia, ofrecerá tranquilidad y opciones a los futuros padres.

Además, valorará el estado físico de la madre y evaluará si existen peligros reales o contraindicaciones. No podemos olvidar que, a pesar de puedan concebir, hay mujeres que se medican como consecuencia de su lesión medular y esta práctica puede ser contraproducente para el feto.

 

2. Embarazo

Una vez embarazada, hay que prestar atención a otras cuestiones. Por ejemplo, la mujer en silla de ruedas es más propensa a padecer infecciones de orina por repetición y, como consecuencia, a sufrir contracciones que pueden desencadenar en parto prematuro.

Además, debido al aumento de peso durante el embarazo, es posible que también asciendan las probabilidades de padecer úlceras por presión y problemas circulatorios. También, de trombosis, patologías respiratorias o anemia.

Y, aunque cada caso es único y es preciso consultar al especialista, es probable que se recomiende reposo a partir de la semana 30 o 31 y la monitorización a partir de la 28. De esta forma, se prevendrá el riesgo de parto prematuro.

El 35% de las mujeres con lesión medular paren de forma prematura

 

3. Parto

El parto es uno de los momentos que mayor preocupación genera en la mujer y, más, si sufre movilidad limitada. ¿La razón? El 35% de las mujeres con lesión medular paren de forma prematura. De ahí que se ponga tanto énfasis en la monitorización del bebé y en el reposo de la futura madre.

Más allá de estas complicaciones, el proceso cursa igual que para una mujer con movilidad total y las opciones de parto son las mismas: vaginal o por cesárea. La elección entre uno y otro dependerá del grado de lesión y de las características del embarazo.

 

3. Postparto

Como en el caso de las madres sin movilidad reducida, el puerperio será de seis semanas y durante el tiempo que dure la lactancia se deberá cuidar especialmente su alimentación, su hidratación y su descanso.

También deberá poner énfasis en evitar cualquier tipo de infección, tan habituales después del parto. Para ello, deberán cuidar la higiene íntima y, en caso de episiotomía, mantener la zona limpia, seca y hacer las curas necesarias.

Respecto a la lactancia, si no hay alteración que lo impida, la madre con lesión medular podrá dar de mamar al bebé con total tranquilidad. Deberá tener en cuenta que, cuando lo haga, es posible que noten más espaticidad en la vejiga y que produzcan menos leche si tienen insensibilidad en los pezones.

 

En Teyder estamos especializados en ayudas técnicas para las personas con lesión medular. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te asesoraremos

SEO Factoria | 30 de abril de 2021 |

La autonomía y manejabilidad, claves en la elección de un scooter para personas mayores

La aparición de los scooters ha supuesto un antes y un después en la vida de las personas mayores o con movilidad reducida. También de sus familiares. Y es que, gracias a estas ayudas técnicas, los ciudadanos con limitaciones de movilidad pueden desplazarse de forma autónoma y segura por la ciudad sin precisar de cuidador o acompañante. Son rápidos, son fáciles de utilizar y cuentan con baterías que garantizan su autonomía.

Pero, ¿cómo elegir un scooter para personas mayores o con movilidad reducida? ¿Qué elementos valorar antes de decantarnos por un modelo u otro? Compartimos los más importantes:

1. Ruedas

El número y tamaño de ruedas determina tanto la estabilidad como el rango de giro del scooter para personas mayores o con movilidad reducida. Por eso, es necesario tenerlo en cuenta antes de decidirse por un vehículo u otro.

Si optamos por uno de tres ruedas, tendremos más movilidad en los giros. Si por el contrario, nos decantamos por uno de cuatro o cinco, ganaremos en estabilidad y seguridad.

Además, será necesario que las ruedas aporten solidez y firmeza en los desplazamientos. Por eso, deberán ser macizas y estar preparadas para circular por diferentes terrenos.

                                                           

2. Baterías

El tamaño de las baterías es fundamental a la hora decidirnos por una ayuda técnica u otra. De su capacidad dependerá la autonomía del scooter y, por tanto, la de su usuario. Si no necesitamos pasar muchas horas fuera de casa, podemos optar por una batería de 24V 6 AH. Si precisamos de mayor autonomía, será aconsejable decantarnos por una de 12V 75AH.

3. Asiento

El asiento del scooter es clave para la comodidad del usuario. De ahí, que debamos fijarnos tanto en el material con que ha sido fabricado como en su versatilidad. ¿Se puede adaptar su altura y posición? ¿Cuenta con reposabrazos ajustables? ¿Se puede girar para facilitar la entrada del conductor? ¿El tejido con qué está elaborado permite su lavado?

Son aspectos que deberemos tener en cuenta antes de decantarnos por un scooter para personas mayores o con movilidad reducida o por otro. Cuanto más versátil, mejor.

Los scooters para personas mayores son rápidos, fáciles de utilizar y cuentan con baterías que garantizan su autonomía

4. Timón y manillar

De la misma forma que es importante que el asiento se pueda regular en altura y posición, lo es que el timón y manillar pueda alargarse o reducirse en función de la altura de cada usuario. Aunque cada vez son más los scooters para personas mayores o con movilidad reducida que incluyen este tipo de funcionalidad, aún los hay con timón y manillar fijo. Si queremos ganar en comodidad, deberemos descartarlos y optar por otros regulables que se puedan adaptar a nuestras necesidades.

5. Control

Como su nombre indica, el control es el elemento desde el que se gestionan los diferentes mandos o acciones a los que tiene acceso el scooter para personas mayores o con movilidad reducida: encendido, marcha atrás, iluminación… De su buen diseño y funcionalidad, depende su buen manejo.

4. Dimensiones

Las dimensiones del scooter para personas mayores o con movilidad reducida marcarán su uso y posibilidades. ¿Te gusta viajar o, por el contrario, haces salidas ocasionales? ¿Buscas una ayuda técnica para interiores y exteriores o solo para exteriores?

  • Ligeros, plegables y transportables. Si eres activo, amante de los viajes y quieres un scooter versátil, deberás optar por un vehículo ligero, plegable, de fácil transporte y almacenaje como el Enzo, el New Yoga, Le Mans III o el New Momo de Teyder. Vehículos que, además de diferenciarse del resto por su diseño compacto y su manejo intuitivo, ofrecen gran maniobrabilidad tanto en interiores como exteriores y una autonomía que puede llegar desde los 13 Km/h hasta 25 Km/h (en el caso del New Yoga).

teyder scooter para personas mayores

  • Medianos, robustos y para todos los terrenos. Si viajas ocasionalmente y buscas un scooter para personas mayores o con movilidad reducida que te ofrezca comodidad y seguridad en tu día a día, puedes decantarte por un vehículo mediano, robusto y con ruedas macizas que te permitan discurrir por diferentes terrenos. Este es el caso del New Dakar de Teyder. Una ayuda técnica que te ofrecerá seguridad en tus desplazamientos y una autonomía de hasta 32 Km.
  • Grandes y para cualquier peso. Si buscas un scooter que se adapte a cualquier tipo de terreno y de peso, deberás optar por un vehículo robusto, de ruedas con suspensión independiente y asiento grande como el Dakar Dúo de Teyder. Pensado para una o dos personas, este scooter soporta hasta 225 Kg y tiene una autonomía de 50 Km.

En Teyder estamos especializados en scooters para personas mayores o con movilidad reducida. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te asesoraremos

SEO Factoria | 21 de enero de 2021 |

Materiales ultraligeros y altas prestaciones, un ejemplo de tecnología aplicada a las sillas de ruedas

Cuando hablamos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I) pensamos en inteligencia artificial, robótica, concept cars… Pero lo cierto es que el I+D+I está presente en nuestro día a día. Las ayudas técnicas son un ejemplo de ello. Sin la investigación y sin tecnología aplicada a las sillas de ruedas, estas no hubiesen evolucionado como lo han hecho hasta ahora. Tan solo hay que remontarse 50 años atrás para darse cuenta de este progreso: estos vehículos eran pesados, poco maniobrales y con pocas -o ninguna- prestación adicional.

Gracias a los avances en ingeniería y a la tecnología aplicada a las sillas de ruedas, estas ayudas técnicas han modificado su diseño y funcionalidades y han marcado un antes y un después en las personas con movilidad reducida.

Y, ¿dónde se reconocen estos avances?

1. Materiales ultraligeros

Un ejemplo de tecnología aplicada a las sillas de ruedas la encontramos en la evolución de los materiales con los que están fabricadas estas ayudas técnicas. Cada vez más livianos, sólidos y resistentes, permiten a los usuarios moverse en interiores y exteriores sin ejercer tanta fuerza y sin temer por su estabilidad. Hablamos del acero ligero y del aluminio, pero también del titanio o de la fibra de carbono. Un material ultraligero presente en sillas de ruedas como la Jaguar Carbon de Teyder que otorga gran maniobrabilidad y autonomía a quien la conduce.

Además de en la estructura o en los chasis, la evolución de los materiales también se refleja en la tapicería de las sillas de ruedas. Elaborada en tejidos antibacterianos y antimoho, como en el caso de la Phoenix II, garantizan la salud de sus usuarios.

La tecnología aplicada a las sillas de ruedas ha mejorado la vida de las personas con movilidad reducida

2. Diseño compacto

La tecnología aplicada a las sillas de ruedas no se traduce únicamente en los materiales con que estas están fabricadas. También en el diseño de las mismas. Y es que, a diferencia de lo que pasaba anteriormente, este tipo de ayudas técnicas cada vez es más compacta, más flexible y menos robusta. Las puedes plegar en cuestión de segundos y transportar con facilidad a cualquier lugar. Este es el caso de sillas de ruedas como  la Spa, la Box o la Discovery. O manuales como la Country, Atlanta y la Rambla, con ruedas traseras de liberación rápida.

Además, gracias a diseños cada vez más inteligentes, es posible ajustar tanto la altura y profundidad del asiento como del reposapiés o del reposabrazos y, con ello, garantizar la comodidad del usuario.

teyder tecnologia aplicada a las sillas de ruedas

3. Altas prestaciones

Si los materiales y el diseño de las sillas de ruedas han cambiado, también lo han hecho sus prestaciones. Con joysticks para conducirlas y con baterías cada vez más potentes y ligeras, permiten a las personas con movilidad reducida desplazarse en interiores y exteriores sin utilizar la fuerza y sin ayuda de acompañante. Este es el caso de las sillas de ruedas eléctricas Montreal Plus, Discovery, Spa, Box o la Monaco.

Pero, estas no son las únicas prestaciones que incluyen las sillas de ruedas. Además integran extras que facilitan el día a día de las personas con movilidad reducida y sus acompañantes. Luces para iluminar los trayectos, portabebidas o soportes para móviles son algunos de ellos.

En Teyder estamos especializados en sillas de ruedas y ayudas técnicas para las personas con movilidad reducida. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te asesoraremos

 

SEO Factoria | 13 de enero de 2021 |

Rutinas para aumentar la fuerza y resistencia de las personas en silla de ruedas

Mantenerse en forma es clave para cualquier persona, pero más aún para aquellas que tienen problemas de movilidad. Si quieren evitar que la musculatura se atrofie o que las articulaciones se resientan, deben incorporar la actividad física a su vida y realizar un entrenamiento adaptado a su edad y condición física.

Sin embargo, aunque el deporte es fundamental para los ciudadanos con movilidad reducida, no todas las rutinas son aptas para ellos o les aportan el nivel de fuerza y resistencia que necesitan para afrontar su día a día. Los ejercicios para las personas en silla de ruedas pondrán especial énfasis en trabajar el tren superior. Es la parte del cuerpo que está sometida a esfuerzo y, por tanto, la que mayor dolor articular o riesgo a lesión puede sufrir.

Así, gran parte de la rutina irá destinada a fortalecer brazos y hombros, tonificar abdominales y estabilizar la columna vertebral. También a ganar flexibilidad y a conciencia corporal.

Algunos ejercicios para personas en silla de ruedas pueden ser:

Brazos, hombros y cuello

  • Flexiones laterales: con la espalda recta y las caderas firmes en la silla, extenderemos el brazo izquierdo hacia el techo e inclinaremos la espalda hacia el mismo lado. Este movimiento hará que nuestra oreja derecha toque el hombro derecho y que dibujemos una C con la columna vertebral. Repetiremos este mismo ejercicio con el brazo derecho de 15 a 20 veces.
  • Flexiones: con la espalda recta y las manos apoyadas en los reposabrazos, levantaremos nuestro cuerpo lentamente y descenderemos. Podemos realizar de 15 a 20 repeticiones de este movimiento.
  • Natación: con la espalda recta y los brazos estirados, emularemos los movimientos de crol de los nadadores. Repetiremos este ejercicio de 30 a 40 veces.
  • Levantamiento de pesas: con la espalda recta y una mancuerna en cada mano, alzaremos los brazos por encima de la cabeza. Las palmas de la mano estarán mirando hacia el frente. Repetiremos este ejercicio de 15 a 20 veces.
  • Estiramiento de brazos: con la espalda recta y las manos entrelazadas, estiraremos los brazos al frente y los alzaremos a la altura de la cabeza. Realizaremos este ejercicio de 15 a 20 veces.
  • Estiramientos de hombros: con la espalda recta y un palo de escoba o vara en las manos, extenderemos los brazos a la altura de los hombros y los levantaremos hasta la cabeza. Repetiremos este ejercicio de 15 a 20 veces.
  • Elevación de hombros: con la espalda recta, subiremos ambos hombros hasta las orejas, mantendremos unos segundos y descenderemos. Haremos de 15 a 20 repeticiones de este ejercicio.
  • Marcha atrás: con la espalda recta y el extremo de una banda elástica en una mano y el otro sujeto a un objeto sólido, estiraremos el brazo que sostiene la cinta hacia afuera y regresaremos al centro lentamente. Para que este ejercicio sea efectivo, la banda debe estar tensa. Repetiremos el movimiento de 15 a 20 veces con un brazo y después con el otro.
  • Estiramiento de cuello: con la espalda recta, llevaremos la barbilla al pecho y, acto seguido, la nuca a la espalda. Tras realizar 15 o 20 movimientos de este ejercicio, moveremos la cabeza hacia la izquierda y después hacia la derecha.

El ejercicio físico evita que las articulaciones de las personas en silla de ruedas se resientan

Abdomen

  • Abdominales: con la silla fija y las caderas firmes en el asiento, bajaremos el torso hacia las rodillas y lo volveremos a levantarlo lentamente.
  • Abdominales laterales: con la silla fija y las caderas firmes en el asiento, giraremos el torso hacia la derecha y la izquierda. Efectuaremos este movimiento lentamente y, como en el caso de los anteriores ejercicios, repetiremos de 15 a 20 veces.

Piernas

Estas rutinas están destinadas a las personas que, bien por la edad o bien por una operación quirúrgica, han perdido movilidad y deben ejercitar las piernas para evitar que los músculos se atrofien.

  • Elevación de rodillas: con la espalda recta y con ayuda de las manos, elevaremos la rodilla hasta que el pie quede unos centímetros por encima del suelo. Podemos realizar 15 o 20 repeticiones de este ejercicio.
  • Rotación de piernas: con la espalda recta y las caderas pegadas al asiento, alzaremos una pierna y realizaremos pequeñas rotaciones en el aire. Después de 15 o 20 repeticiones con una pierna, realizaremos otras tantas con la otra.
  • Elevación de talones: con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo, elevaremos los talones, mantendremos unos segundos y volveremos a pasar. Repetiremos de 15 a 20 veces.

 

Los ejercicios para las personas en silla de ruedas pondrán especial énfasis en trabajar el tren superior

Beneficios del ejercicio

A pesar de que estos ejercicios para personas en silla de ruedas son de poco impacto, es necesario consultar a un facultativo antes de realizarlos. Nos indicará si podemos integrarlos a nuestra rutina diaria o, si por el contrario, debemos adaptarlos o buscar otros diferentes.

En cualquiera de los casos, incluir la actividad física diaria tiene múltiples beneficios para la salud. Compartimos algunos de los más importantes:

  • Mejora la circulación sanguínea, la postura y la estabilidad lumbar.
  • Fortalece músculos y articulaciones, garantizando la autonomía de las personas en silla de ruedas.
  • Aumenta las endorfinas, ayudando a subir el estado de ánimo de las personas con movilidad reducida.

En Teyder estamos especializados en ayudas técnicas para las personas en silla de ruedas. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te ayudaremos

 

SEO Factoria | 26 de noviembre de 2020 |

El material de marco y aro será decisivo a la hora de elegir una silla de ruedas activa

Aunque todas las sillas de ruedas manuales están diseñadas para garantizar la autonomía de las personas con movilidad reducida, cada una ofrece unas prestaciones diferentes. No es lo mismo una silla de ruedas activa que una normal. Las primeras son muy ligeras, aerodinámicas y resistentes a cualquier movimiento. Están pensadas para usuarios que tienen control de los miembros superiores y llevan un estilo de vida activo. Personas que, sean más o menos jóvenes, van de aquí para allá y necesitan una ayuda técnica que se adapte a sus necesidades y expectativas. Pueden ser deportistas, pero también estudiantes, trabajadores o usuarios que amen moverse y viajar.

Las segundas están dirigidas a aquellos usuarios que, si bien conservan la movilidad de los miembros superiores, no tienen suficiente fuerza para propulsarse o no disponen de una vida tan ajetreada como para optar por una silla de ruedas activa. Pueden ser jóvenes, pero también personas mayores que se desplazan con ayuda de un familiar o cuidador.

¿Tu estilo de vida es parecido al de la primera opción? Entonces deberás optar por una silla de ruedas activa. Pero, incluso en ese caso, deberás tener en cuenta algunas consideraciones antes de elegirla. Y es que, dentro de la gama ayudas técnicas activas, existen características que las diferencian y que deberás tener en cuenta.

Material del marco

El material con que esté elaborado el marco determinará el peso de la silla de ruedas activa y, por lo tanto, su facilidad para maniobrar y transportar. Puede ser de acero, aluminio, titanio o fibra de carbono, siendo este último el más ligero de todos.

La silla de ruedas activa Jaguar Carbon de Teyder está fabricada en este material y, además de ligereza, otorga solidez y suavidad a la conducción. La Jaguar Active 1441SA y la Jaguar Active 1443SA están elaboradas en aluminio, un elemento menos liviano que el anterior, pero que aporta suavidad, eficiencia y seguridad a los desplazamientos.

Aro y ruedas traseras

De la misma forma que el material del marco influye en la maniobrabilidad y conducción de la silla de ruedas activa, lo hace la composición del aro y el sistema de extracción de las ruedas, así como su tamaño. Podemos encontrar ayudas técnicas con llantas de fibra de carbono, como en el caso de la Jaguar Carbon, de aluminio, como la Jaguar Active 1441SA y la Jaguar Active 1443SA o recubiertas de plástico.

teyder silla de ruedas jaguar carbon

También, podemos encontrar sillas de ruedas activas con sistema de liberación normal o rápida. Las de Teyder cuentan con esta última modalidad de extracción, facilitando su plegado y, por tanto, su transporte y almacenaje.

El tamaño de las ruedas variará en función de la altura del usuario, pero también del uso que le vayamos a dar. Por ejemplo, las ruedas de 26” son perfectas para personas altas o que practican algún tipo de deporte. Si somos de estatura normal y no tenemos en mente utilizar la silla de ruedas activa para hacer ejercicio, podemos optar por unas ruedas de 24”.  

Las sillas de ruedas activas son muy ligeras, aerodinámicas y resistentes.

Ruedas delanteras

Al igual que pasa con las ruedas traseras, el tamaño puede variar, oscilando entre los 75mm y los 200mm. Cuanto más pequeñas, menor rozamiento y mayor rango de giro.

Respaldo y asiento

El respaldo y el asiento aportan comodidad y seguridad con movilidad reducida. Por eso, es necesario que estos se puedan ajustar tanto en altura como en profundidad para que se adapten lo máximo posible al propietario y garanticen una posición erguida y confortable. Así lo hacen las sillas de ruedas activas de Teyder.

Reposapiés y reposabrazos

Los reposapiés y los reposabrazos –en el caso de que los tenga-, como el respaldo, pueden ser fijos, abatibles o regulables en altura. Las sillas de ruedas activas de Teyder no disponen de reposabrazos, pero sí reposapiés ajustables a cada usuario.

En Teyder estamos especializados en sillas de ruedas activas. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te ayudaremos

 

SEO Factoria | 14 de octubre de 2020 |

La amplitud y longitud, clave para escoger tu rampa para sillas de ruedas

Un escalón, un desnivel en la calzada, un bordillo elevado… La vida está llena de obstáculos que limitan la autonomía de las personas con movilidad reducida. Por suerte, existen ayudas técnicas capaces de reducir estas barreras arquitectónicas y hacer un poco más fácil su vida y la de sus familiares. Este es el caso de las rampas para sillas de ruedas o scooters. Elementos que tienen objetivo facilitar el acceso de sus usuarios a viviendas o vehículos y a sortear desniveles que puedan surgir en el camino.

A pesar de que elegir este tipo de no es especialmente difícil, sí que requiere de ciertas consideraciones para no errar en la compra:

1. Amplitud de la rampa

No es lo mismo una rampa para sillas de ruedas de uso personal que una de uso público o colectivo. En el primer caso, la necesitaremos para facilitar el acceso de una misma persona a la vivienda, al coche o a algún comercio. En el segundo, para que transiten por ella uno o más individuos y lo hagan en varias direcciones a la vez. De ahí, que las dimensiones deban ser diferentes en cada situación.

Si precisamos una rampa para una única persona, podremos optar por una de 120 cm de ancho. Si, por el contrario, la precisamos para uso colectivo deberemos ampliar las dimensiones y llegar como mínimo a los 180 cm de ancho.

Las rampas para sillas de ruedas reducen las barreras arquitectónicas 

2. Longitud de la rampa

La longitud, al igual que la amplitud, será clave a la hora de decantarnos por una rampa para silla de ruedas o por otra. Y es que de este factor dependerá la comodidad de su usuario a la hora acceder a edificios o sortear desniveles. Cuanto más larga sea, más fácil será transitar por ella.

Pero, ¿cómo calcular su longitud? Para hacerlo, deberemos:

  • Medir la altura a salvar. En caso de tratarse de escalones, mediremos la altura de un escalón y multiplicaremos la cifra resultante por el número de peldaños
  • Medir la longitud o espacio disponible delante del obstáculo a salvar.

Sabiendo esto, deberemos tener en cuenta que:

  • Para un uso autónomo, la pendiente máxima recomendada es del 10%.
  • Para un uso asistido, la pendiente máxima deber rondar sobre el 20% pero nunca superar el 25%.
  • En recorridos o longitudes menores de 3 metros, la pendiente adecuada debe ser menos al 10%.
  • En recorridos o longitudes de 3 a 6 metros, la pendiente adecuada debe rondar el 8%.

PENDIENTES RECOMENDADAS

Acceso independiente cómodo Altura x 10 (Pendiente del 10%)
Acceso independiente máximo recomendado para poder
acceder de forma autónoma sin excesivo esfuerzo
Altura x 8 (Pendiente del 12.5%)
Pendiente máxima recomendada: con ayuda o silla eléctrica Altura x 5 (Pendiente del 20%)
Inclinación excesiva: solo para rampas muy cortas Altura x 4 (Pendiente del 25%)

3. Peso que debe soportar

A pesar de que existen scooters muy ligeros y compactos, sus dimensiones suelen ser superiores al de las sillas de ruedas manuales. También, la de las eléctricas. Por eso, antes de elegir una rampa deberemos tener en cuenta los kilos que deberá soportar. Para calcularlo, deberemos sumar el peso de la silla de rueda o scooter y el de su usuario.

Si la persona con movilidad reducida necesita la ayuda de un acompañante, también deberemos tener en cuenta sus medidas antes de decantarnos por una rampa para silla de ruedas u otra.

Las rampas para silla de ruedas telescópicas son fáciles de transportar y almacenar

4. Uso que le daremos

Aunque todas las rampas para sillas de ruedas están diseñadas para facilitar la accesibilidad de las personas con movilidad reducida, no todas tienen las mismas características ni prestaciones. Cada una está pensada para un uso diferente y, de este, dependerá nuestra elección.

Ramplas plegables

Con la opción para elegir entre uno o más carriles, esta es una de las rampas para sillas de ruedas más solicitadas. Lo es por su versatilidad, pero también por su fácil transporte y almacenaje. Se puede doblar por la mitad, se puede almacenar y, como no son fijas, se pueden utilizar tanto en viviendas como en vehículos. 

La 1464CM de Teyder, además de ligera y funcional, dispone de asas para que llevarlas contigo sea aún más fácil.

Rampas telescópicas

Como las plegables, las rampas telescópicas son ligeras, fáciles de transportar y están pensadas para ser utilizadas en cualquier lugar y situación. ¿La diferencia entre una y otra? Estas, gracias a su diseño desplegable, pueden variar su longitud y adaptarse a diferentes desniveles.

Este es el caso de 1465CM de Teyder. Además de duplicar su longitud en extensión, cuenta con una superficie antideslizante para mejorar la tracción y evitar caídas.

teyder rampa para silla de ruedas telescopica

Rampas enrollables

Son rampas para sillas de ruedas ligeras, portátiles y, gracias a su sistema de plegado enrollable, muy fáciles de transportar y almacenar 

Rampas para umbrales

Como deja entrever su nombre, estas rampas para sillas de ruedas han sido diseñadas para salvar pequeños desniveles como los escalones a la entrada de comercios y viviendas. Son ligeras, se pueden ubicar en interior o exterior y se fijan fácilmente al suelo para facilitar el acceso de las personas con movilidad reducida.

En Teyder estamos especializados en ayudas técnicas para personas con movilidad reducida. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te ayudaremos