SEO Factoria | 24 de marzo de 2021 |

1-2 de cada 1000 niños sufre Artritis Idiopática Juvenil (AIJ)

Cuando pensamos en artritis, lo hacemos en personas adultas o de avanzada edad. Sin embargo, esta patología puede afectar a cualquier individuo y a cualquier edad. De hecho, según Fundación Española de Reumatología, 1-2 de cada 1000 niños sufren esta enfermedad de carácter autoinmune.

Y, aunque puede presentarse en diferentes formas y con distintas sintomatologías, la más común entre los menores de 16 años es la Artritis Idiopática Juvenil (AIJ). Una patología que, como en la versión adulta, causa la inflamación de una o más articulaciones. Pero este, aunque el principal, no es el único síntoma.

Síntomas de la Artritis Idiopática Juvenil

  • Hinchazón: es uno de los signos más habituales de la AIJ y, quizá, el más visible. Las articulaciones, especialmente las rodillas, se suelen hinchar sin motivo alguno (caída, golpe…) y pueden hacernos sospechar de esta patología.
  • Dolor articular: a pesar de que no todas las personas que sufren Artritis Idiopática Juvenil presentan dolor, puede ser un síntoma que nos avise de la presencia de esta enfermedad.
  • Rigidez y entumecimiento: los niños y jóvenes que padecen artritis pueden presentar movimientos más torpes e inseguros, especialmente por la mañana y después de la siesta.
  • Fiebre o inflamación en los ganglios linfáticos: aunque no es lo más común, puede darse el caso de que las personas con AIJ presenten fiebre o inflamación en los ganglios linfáticos.

Artritis Idiopática Juvenil es una patología autoinmune que causa inflamación en las articulaciones

Causas de la Artritis Idiopática Juvenil

La AIJ, como la artritis reumatoideen edad adulta, es una enfermedad autoinmune. ¿Qué quiere decir esto? Que surge porque el sistema encargado de defender a nuestro organismo frente a agentes exteriores como patógenos y bacterias -el inmunitario- no reacciona de la forma que debiera y ataca a nuestros propios tejidos y células.

A pesar de que se sabe que la Artritis Idiopática Juvenil se debe a una alteración del sistema inmune, se desconoce la causa que la origina. Un hecho que dificulta su prevención y que marca su posterior tratamiento.

Tipos de Artritis Idiopática Juvenil

  • Oligoartritis: es el tipo de Artritis Idiopática Juvenil más común y, también, una de las que menos repercusión tiene en el estado general del niño. Suele afectar a una o ambas rodillas y desaparecer con tratamiento, provocando poco daño a las articulaciones del pequeño.
  • Poliarticular: es el segundo tipo más frecuente de artritis idiopática juvenil. Recibe este nombre porque afecta a más de una articulación. A pesar de que no suele repercutir gravemente en el estado general del niño, sí que puede modificar su higiene postural. Y es que, como tiene las articulaciones hinchadas, modifica su posición o postura para sentirse más cómodos y evitar el dolor.
  • Oligoartritis extendida: este tipo de Artritis Idiopática Juvenil se puede presentar después de haber padecido oligoartritis durante seis meses. Es posible que el niño tenga problemas con cinco articulaciones o más.
  • Artritis psoriásica: es el dolor articular que acompaña la psoriasis, una enfermedad de la piel que causa una erupción cutánea. Aunque es poco frecuente en los niños, la artritis psoriásica pueden sufrirla y afectar a sus articulaciones incluso antes de la aparición de la erupción.
  • Artritis relacionada con la entesitis: este tipo de AIJ afecta, sobre todo, a los niños mayores de 10 años y que portan un factor genético especial, el HLA-B27. La inflamación se presenta en las zonas donde los tendones de los ligamentos se unen al hueso -las entesis- y, por lo general, afecta a las articulaciones de las piernas y la columna vertebral.
  • Artritis indiferenciada: así es cómo los especialistas se refieren al tipo de artritis cuyos síntomas no se ajustan a los de otras categorías o encajan en más de una.
  • Artritis sistémica: es el tipo más raro de Artritis Idiopática Juvenil. El dolor articular es parte de una enfermedad general.

Evolución y tratamiento

La Artritis Idiopática Juvenil no es una enfermedad que llega y se va. Puede haber recaídas a lo largo de toda la infancia e, incluso, de toda la vida. Sin embargo, tal como explica la Fundación Española de Reumatología en este dossier, el pronóstico es esperanzador y la mitad de los niños que sufren esta patología se recuperan al cabo de los meses.

Para ello, eso sí, deben ser diagnosticados y tratados de esta enfermedad a tiempo. De ahí que sea tan importante acudir a un especialista ante las primeras sospechas de AIJ. Será este profesional el que, en función de la tipología de Artritis Idiopática Juvenil, pautará el procedimiento a seguir.

Y, aunque cada caso requerirá un tratamiento diferente, existen pautas de abordaje comunes a todos ellos:

  • Consumo de medicamentos antiinflamatorios no esteroides: estos medicamentos están dirigidos a aliviar el dolor y bajar la inflamación causada por la artritis. En caso de que este tipo de fármacos no mitiguen el malestar ni la hinchazón, el especialista puede recetar medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad.
  • Ejercicio y rehabilitación: conservar la función articular y evitar deformaciones es clave en el tratamiento de la Artritis Idiopática Juvenil. Por eso, es tan importante que los niños y niñas que la sufren practiquen ejercicio físico de forma habitual. Solo así mantendrán las articulaciones en movimiento, los músculos fuertes, recuperarán la movilidad y fortaleza perdida. Y, si el médico lo considera necesario, pueden acudir a un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para que les ayuden a fortalecer músculos, ganar movilidad, estirar articulaciones y poner en práctica métodos para aliviar el dolor en casa.
  • Uso de ortesis: a veces, los niños con Artritis Idiopática Juvenil precisan férulas de descanso para ayudar a mantener las articulaciones en buena posición mientras duermen o realizan algunas actividades diarias. Férulas como las de la gama Kids Line de Teyder. Especialmente diseñadas para ofrecer soporte y protección a los más pequeños durante procesos inflamatorios.

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En Teyder estamos especializados en ortesis infantiles. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te asesoraremos

 

SEO Factoria | 14 de enero de 2020 |

Los traumatismos y la sobrecarga, detrás de las lesiones infantiles más habituales

Los que tienen hijos lo saben: los niños no paran. Corren, trepan, juegan y, con las prisas y ganas de descubrir, pueden caerse y lesionarse. Y aunque no podemos evitar que los pequeños de la casa se muevan, curioseen o practiquen algún deporte, sí que podemos tomar las medidas necesarias para reducir en la medida de lo posible las lesiones infantiles más habituales.

 

Para conseguirlo, lo primero que deberemos hacer es conocer cuáles son los traumatismos y fracturas a las que se pueden enfrentar. Porque, si bien niños y adultos pueden sufrir las mismas lesiones, hay algunas que se dan con mayor frecuencia en los primeros años de vida o que, por las características del aparato locomotor, difieren sustancialmente de las de los adultos.

¿Como se explica en el artículo “Las lesiones deportivas en niños y adolescentes”, los menores están en pleno crecimiento. Un hecho que modifica de forma sustancial sus condiciones estructurales y funcionales y, por tanto, la tipología y alcance de las lesiones que les pueden afectar.

Así, dentro de las lesiones infantiles más frecuentes, encontraríamos:

1. Lesiones agudas

Son aquellas lesiones infantiles que se originan debido a una caída o traumatismo. Aunque son muchas y muy variadas, estas serían las más habituales.

 

Fractura de clavícula

Según explica el Dr. López Olmedo en la revista Pediatría Integral, esta fractura supone el 10% – 15% del total de las lesiones infantiles y afecta, en mayor medida, a los varones de más de 10 años. Se suele originar cuando el menor cae sobre su propio hombro y, al hacerlo, se daña la clavícula, causando dolor o disminución de la movilidad en el brazo.

Aunque existe la posibilidad de recurrir a la cirugía para tratar esta lesión, la mayor parte de las ocasiones el tratamiento es conservador: se procede a la inmovilización del brazo mediante un inmovilizador de hombro o clavícula como el 430 CK y el 420 CK de Teyder.

lesiones infantiles clavicula

 

Fractura supracondílea

Es una de las lesiones de codo más habituales en edad infantil. Se producen cuando el menor impacta en el suelo sobre su codo o sobre la palma de la mano con el codo en extensión.

Como en el caso de la fractura de clavícula, el tratamiento de este tipo de lesiones infantiles suele ser conservador. Se inmoviliza el brazo con ayuda de un yeso y se utilizan ortesis como la 430 CK o el 435 CK Teyder para garantizar la comodidad del niño durante la recuperación.

 

Arrancamiento de la epitróclea

Esta es una de las lesiones infantiles de carácter agudo más habituales en los niños y afecta al centro de osificación de la epitróclea. La suelen presentar aquellos menores que practican algún deporte donde se ejercita la parte superior del cuerpo y se manifiesta en forma de dolor agudo e inflamación del codo.

A pesar de que se puede recurrir a cirugía, el tratamiento de esta lesión suele ser conservador.

 

La fractura de clavícula supone el 10% – 15% de las lesiones infantiles

 

2. Lesiones por sobreuso o sobrecarga

Son aquellas lesiones infantiles que se dan como consecuencia de una acción repetitiva que sobrecarga huesos y músculos, causando daños de diferente magnitud. Las más frecuentes serían:

 

Enfermedad de Osgood Schlatter

Es una de las lesiones infantiles por sobreuso más habituales y, a pesar de que la pueden padecer menores de cualquier sexo y edad, suelen sufrirla con mayor frecuencia los varones de 11 a 13 años.

Por suerte, su sintomatología es menos alarmante que su nombre. Los niños que la padecen suelen presentar un dolor en la parte inferior de las dos rodillas que se intensifica al realizar deporte y que cesa en reposo. Por esta razón, los especialistas recomiendan hacer reposo en aquellas épocas en las que las molestias son más intensas y, si es necesario, utilizar antiinflamatorios o tratamientos frío/calor para bajar la inflamación.

 

Enfermedad de Sinding Larsen Johansson

Esta lesión infantil se produce cuando se produce una sobrecarga en el tendón rotuliano como consecuencia de una tracción repetida en la rodilla. Suele darse en aquellos menores que practican actividades deportivas relacionadas con los saltos como podrían ser el baloncesto, el voleibol, la carrera de obstáculos o de longitud.

Los niños que sufren este tipo de lesión suelen presentar un dolor intenso en la zona que aumenta al flexionar la rodilla. Debido a esto, los especialistas suelen recomendar el uso de antiinflamatorios y el cese de la práctica deportiva.

lesiones infantiles

 

Enfermedad de Sever

Aunque la suelen sufrir con mayor frecuencia los varones de entre 10 y 12 años, esta lesión infantil puede afectar a todos aquellos menores que presentan tensión muscular en el tendón de Aquiles.

Para paliar el dolor de talón que origina esta lesión, se suele optar por el uso de antiinflamatorios. También se recomienda realizar un estudio de la pisada del niño con el objetivo de determinar qué origina esta tracción.

El uso de un equipamiento adecuado es clave para evitar las lesiones infantiles más frecuentes

 

3. Lesiones recidivantes

Este tipo de lesiones infantiles se originan cuando el menor practica una actividad deportiva antes de que se haya recuperado de la fractura o molestia que le aquejaba. De ahí que sea tan importante respetar el periodo de reposo y recuperación marcado por el especialista y no hacer deporte si se presenta dolor.

Cómo prevenir las lesiones infantiles más frecuentes

Aunque no podemos evitar que los más pequeños jueguen y se lesionen, sí que podemos reducir las posibilidades de que esto pase tanto en el día a día como en los entrenamientos. Para hacerlo, nos aseguraremos de que:

  • El calzado infantil sea el adecuado y, más, si nuestros hijos practican algún deporte.
  • En caso de que practiquen algún deporte, siempre deberán hacerlo con el equipamiento correspondiente (rodilleras, protectores…) y en presencia de un profesional que les supervise y les guíe durante el entrenamiento.
  • Los menores estarán totalmente recuperados de lesiones antiguas antes de reanudar la práctica deportiva.
  • El campo de juego está en buen estado y sin desniveles ni objetos que puedan causarles un golpe o caída.

En Teyder estamos especializados en ortesis para tratar y prevenir las lesiones infantiles. ¿Necesitas que te aconsejemos? Contacta con nosotros y te ayudaremos

 

SEO Factoria | 22 de agosto de 2018 |

Seguridad y buen posicionamiento, una de las máximas de los arneses pediátricos para sillas de rueda de Teyder

Una de las mayores preocupaciones de los padres o cuidadores, es la seguridad y bienestar de los niños. De Teyder, también. Por eso, además de disponer de ortesis especiales para niños, disponemos de arneses pediátricos para sillas de ruedas con un nuevo sistema de cierre por colores

Y es que, aunque no todos los usuarios de sillas de ruedas precisan de estos sistemas de posicionamiento y sujeción, algunos deben hacer uso de ellos para garantizar tanto su comodidad como su seguridad. Este es el caso de los niños con inestabilidad de tronco o trastornos posturales.

 

¿Qué objetivos persiguen los arneses pediátricos de Teyder?


Los nuevos arneses pediátricos Teyder tienen como principal objetivo fomentar el posicionamiento correcto del niño en sedestación; un correcto posicionamiento facilita la estabilidad de las estructuras proximales del cuerpo (cintura pélvica, cintura escapular, zona lumbar, etc.) para permitir la libertad de movimiento a nivel distal (brazos, manos, dedos, etc.).  

Además, previene o minimiza las posibilidades de aparición de deformidades musculo-esqueléticas derivadas de un incorrecto posicionamiento prolongado.

Otra de las máximas de los arneses pediátricos Teyder es incrementar la funcionalidad y mantener y/o mejorar el correcto funcionamiento de las capacidades orgánicas del niño; un correcto posicionamiento facilita funciones como la deglución y digestión, la capacidad respiratoria o la integridad de la piel.

Características de los arneses pediátricos de Teyder

 

Nuevo sistema de cierre por colores

Permite un fácil abrochado sin necesidad de colocación de abrazaderas o anclajes a la estructura de la silla. Puede utilizar su arnés pediátrico en diferentes dispositivos sin necesidad de una instalación previa, de forma rápida y sencilla.

Material de fabricación de los arneses pediátricos

Proporciona el equilibrio perfecto entre elasticidad y resistencia. La elasticidad controlada del arnés, permite un control firme sin sacrificar el movimiento, y su diseño anatómico proporciona un apoyo óptimo y un ajuste cómodo. Para necesidades de posicionamiento y sujeción severas, dispone de la versión ‘no dinámica’, con menor elasticidad, para un mayor control.

arneses pediatricos

El sistema de cierre por colores de los arneses pediátricos de Teyder facilita el abrochado e instalación

 

Tipos de arneses pediátricos

Arnés torácico infantil

Fabricado en estructura semirrígida y con un interior acolchado, el arnés torácico infantil es esponjoso y transpirable, este sistema tiene como objetivo proporcionar un control firme del tronco en sedestación.

Gracias a su forma en cruz, se ajusta al tórax y evita que el niño se deslice en el asiento.

Arnés perineal infantil

Al igual que el arnés torácico, el arnés perineal infantil está fabricado con un material antibacteriano, transpirable y esponjoso que asegura en todo momento la higiene y comodidad del menor.

Este arnés asegura que la pelvis del niño permanezca en una posición estable y alineada.

arneses pediatricos

 

En Teyder estamos especializados en arneses pediátricos para sillas de ruedas. ¿Necesitas uno? Contacta con nosotros y te ayudaremos

 

SEO Factoria | 7 de junio de 2016 |

Utilizar calzado adecuado es imprescindible para evitar lesiones y prevenir el uso de ortesis que se desprenden de ellas

En junio se acaban las clases, pero no las actividades extraescolares. Son muchos los padres que, una vez finalizado el curso y sin abuelos a los que recurrir, se ven obligados a apuntar a sus hijos a campamentos de verano.

Algunos optan por estancias donde el inglés, el francés o el chino son los protagonistas; otros, por aquellas donde se pone especial hincapié a disciplinas como la música, la robótica o el arte y, muchos, por otras donde el senderismo, la escalada o el piragüismo son el centro de sus actividades. Lo importante es que los más pequeños se lo pasen bien, vivan nuevas experiencias, amplíen su círculo de amistades y hagan un poco de deporte. Pero para eso, para pasárselo bien, además de la temática del campamento y de la calidad de monitores e instalaciones, es necesario tener en cuenta otros factores. ¿Cuáles?, os preguntareis. Los mismos que barajamos cuando apuntamos a nuestros hijos a una actividad deportiva anual: preparación física y equipamiento. Y es que los progenitores olvidamos que, igual que para practicar fútbol, danza o natación, es necesario invertir en un equipo deportivo de calidad y tener en cuenta las condiciones físicas del pequeño, con los campamentos de verano y las actividades que se desprenden de ellos pasa lo mismo. Lo que no podemos pretender es que un niño pase del sedentarismo al ejercicio físico en cuestión de horas y, sobre todo, que lo aborde sin el material deportivo adecuado. Hacerlo no sólo puede implicar el sobresfuerzo y fatiga del menor, sino también accidentes como caídas, golpes y torceduras y, claro está,  lesiones. Contusiones que, además de hacer necesario el uso de ortesis para su mejora y recuperación, pueden convertir una estupenda experiencia en un mal recuerdo.

En Teyder, como especialistas en soluciones de ortopedia, os resumimos las lesiones más habituales en campamentos de verano y os indicamos cómo prevenirlas.

  • Esguince de tobillo. Según explica la doctora Dolores Pérez, del Servicio de Medicina y Traumatología del Deporte de la clínica Cemtro, el 30% de las lesiones que se producen en los campamentos de verano son esguinces de tobillo. Se dan básicamente por el uso de calzado no adecuado –especialmente chanclas- para realizar actividades deportivas como pueden ser trekking y senderismo o para caminar por terrenos irregulares o con desniveles. El pie debe estar bien sujeto y protegido para evitar caídas y torceduras y, más, si se hacen excursiones largas y por caminos pedregosos. De ahí que sea necesario invertir en zapato específico para realizar cada tipo de actividad: botas de montaña para trekking; zapatillas deportivas, para correr o jugar; chanclas, para actividades en piscina…
  • Fracturas. Sobre todo, de las falanges del pie. Al igual que el esguince de tobillo, se da como consecuencia del uso de calzado inadecuado para la realización de actividades no exentas de cierto riesgo. Si se produce una caída o contusión y llevamos chanclas, el pie queda al descubierto e impacta en la caída.

El 30% de las lesiones que se producen en campamentos de verano son esguinces de tobillo

  • Contracturas. Llevar mucho peso en la mochila, cargarla de forma incorrecta y hacerlo durante mucho tiempo o sin los anclajes adecuados puede causar dolor de espalda y contracturas en los más pequeños. Las mochilas deben adaptarse al cuerpo del menor y ayudarle a equilibrar el peso entre espalda, caderas y piernas. Para ello, la mochila deberá contar con un cinturón de cintura, uno de pecho y otro de hombros que sean acolchados y se ajusten a las medidas del niño. 
  • Rozaduras. Para evitar rozaduras es imprescindible que nuestro hijo haya utilizado con anterioridad las botas o zapatillas deportivas, que estas se hayan adaptado a sus pies y forma de caminar. Uno de los errores más frecuentes y que más molestias y heridas causa en el menor es estrenar calzado el mismo día en que se sale de acampada. También es no utilizar calcetines de la talla correspondiente o que sean de un material no transpirable.
  • Calambres. Beber agua es imprescindible para evitar calambres y lesiones musculares. También, para prevenir casos de deshidratación en una época del año –el verano- donde el calor y el sol aprietan.