23 de mayo de 2017 |

El tamaño, la autonomía y la adaptabilidad son algunas de las diferencias entre las sillas de ruedas y los scooter

En todas aquellas personas con movilidad reducida y las personas que las rodean, a menudo puede surgir una duda: ¿es mejor un scooter o una silla de ruedas eléctrica?

Aunque a primera vista puede parecer que cubren las mismas necesidades y que hay pocas diferencias entre ambos, la verdad es que existe una lista de diferencias entre estas dos ayudas técnicas.

Mientras que una está pensada para cubrir las necesidades del exterior, la otra está destinada para un uso en espacios interiores. Aunque ambas se pueden utilizar en cualquier lugar accesible. A continuación detallaremos qué necesidades cubren estas dos ayudas técnicas y qué diferencias existen entre ellas.

El uso de los scooter es más práctico en espacios exteriores por su longitud, mayor que la de las sillas de ruedas

Tamaño

A pesar de que ambas se mueven con bastante facilidad en el exterior, existen diferencias entre las dos ayudas en este aspecto. Por un lado, los scooter tienen el asiento más elevado y vertical que las sillas de ruedas eléctricas. Esto permite que las personas que usen scooter tengan mayor visión de su entorno.

Por otro lado, la longitud de los scooter es mayor. Esto provoca que, en calles y lugares poco espaciosos, sea complicado hacer maniobras y giros. De este modo, podemos decir que las sillas se adaptan mejor a interiores, donde los espacios son más reducidos.

Aún así, las sillas de ruedas también pueden ser utilizadas en exteriores, pero habrá ocasiones en que no será la opción más práctica.

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Autonomía

Debido a que los scooters están pensados para ser utilizados en exterior, su autonomía es mayor que la de las sillas de ruedas. De este modo, la batería de un scooter durará más tiempo que la de una silla de ruedas.

Aún así, en Teyder contamos con sillas de ruedas eléctricas de hasta dos baterías para alargar su autonomía. Así, dado el caso es necesario utilizar una silla de ruedas antes que un scooter, la duración de la batería deja de suponer un gran problema.

Adaptabilidad

En cuanto a la adaptabilidad, la silla de ruedas le saca una gran ventaja a un scooter. Y es que una silla puede contar con muchos complementos para cubrir las necesidades de su dueño y adaptarse a él. La mayoría de modelos de sillas de ruedas de Teyder cuentan con posavasos y cubierta, por ejemplo.

Además, las sillas de ruedas se pueden plegar y guardar con mayor facilidad que los scooter. De este modo, su transporte de un lugar a otro es mucho más simple y práctico. Algo similar ocurre con los respaldos y asientos. De este modo, las sillas son bastante más adaptables que los scooter.

silla de ruedas electrica

Las personas con movilidad reducida usan tanto sillas de ruedas como scooters. Por otro lado, las personas con diversidad funcional, suelen decantarse por las sillas debido a su sujeción del tronco. Aún así, te aconsejamos que consultes con tu doctor o especialista sobre qué opción se adecua más a tu situación.

En Teyder disponemos de ayudas técnicas diseñadas para facilitar el día a día de personas con movilidad reducida y diversidad funcional

24 de abril de 2017 |

La escala de Barthel es la medición que se usa para determinar la dependencia de personas adultas en la realización de actividades cotidianas

Sea por edad avanzada o como consecuencia de alguna enfermedad o tratamiento, hay personas que dependen de otras o tardan más tiempo del habitual en realizar Actividades de la Vida Diaria Básicas (AVDB). Pero esta dependencia no es la misma en todos los casos. Por ello, existe una escala que determina el grado de dependencia de cada persona. Se trata de la escala de Barthel.

La escala Barthel es la medición de la capacidad individual para realizar actividades de movilidad y AVDB. A cada paciente se le asigna una puntuación en función de su grado de dependencia. Esta puntuación se consigue analizando el tiempo que tarda cada paciente en realizar cada actividad y la asistencia necesaria para llevarla a cabo.

 

Esta escala se utiliza, principalmente, en ámbitos hospitalarios y centros de rehabilitación de pacientes adultos

 

A pesar de que esta medición ha sido modificada en varias ocasiones, todas las variantes han sido aceptadas y se aplican en la actualidad. A continuación te explicamos la escala de Barthel original y dos de sus modificaciones más populares.

 

Escala de Barthel original

La escala de Barthel original diferencia 10 AVDB y movilidad diferentes. Algunas de estas son comer, limpiarse y bañarse, vestirse, arreglarse, deposición, etc. Cada una de ellas obtiene una puntuación diferente dependiendo de la dependencia que tenga el paciente para realizarla.

La puntuación más baja es la que asocia al paciente una mayor dependencia para realizar cada AVDB, mientras que la más alta le otorga mayor independencia.

 

Modificación de Granger

Esta modificación fue llevada a cabo por Granger y su equipo en el New England Rehabilitation Hospital. En este caso, la escala incluye 15 actividades cotidianas de medición de dependencia en lugar de las 10 iniciales.

La interpretación de las puntuaciones las divide en dos índices diferenciados. Uno es el índice de autocuidado, con una puntuación máxima de 53 puntos, mientras que el otro es el índice de movilidad, con una puntuación máxima de 47 puntos.

La suma total de la puntuación de los dos índices da un resultado final de 100, el mismo total de puntos que en la escala de Barthel original.

 

Modificación de Sah

En el caso de la modificación de Sah, la escala Barthel vuelve a diferenciarse en 10 AVDB, como en la escala original. Aún así, aumenta hasta a 5 el número de niveles por cada actividad -incapaz de hacerlo, intenta pero inseguro, cierta ayuda necesaria, mínima ayuda necesaria y totalmente independiente-.

De esta manera, la modificación de Sah pretende incrementar la sensibilidad de la mediación, pero sin aumentar la complicación de su aplicación.

 

En muchas ocasiones, la dependencia de estas personas en actividades del día a día se reduce con ayudas técnicas como sillas de ruedas, scooters o camas articuladas.

 

En Teyder queremos mejorar el día a día de las personas con movilidad reducida y dependencia. Con nuestros productos de ayudas técnicas lo conseguiremos.

 

 

19 de agosto de 2016 |

Accesorios que facilitan el día a día de las personas en silla de ruedas y sus familiares

Las personas no nacen sabiendo y, menos, en temas como sillas de ruedas o arneses de sujeción. Lamentablemente, uno se convierte en experto cuando le toca enfrentarse a una lesión que le obliga a permanecer en silla de ruedas de forma temporal o permanente.

A fuerza de buscar información sobre el tema y de preguntar en centros especializados, se familiariza con conceptos, hasta ese momento, ajenos a su realidad y tan comunes en el mundo de la ortopedia.

En Teyder queremos poner nuestro granito de arena y haceros un poco más fácil la comprensión de este argot. Sobre todo, porque muchos de los términos a los que hacen referencia profesionales y páginas web de ortopedia tienen que ver con productos necesarios para garantizar la comodidad y la seguridad de la persona con movilidad reducida y, a la par, la de sus familiares. Aquí, los más frecuentes:

  • Arneses de sujeción. Cuando uno piensa en “arneses” lo primero que le viene a la mente son los mecanismos que utilizan los escaladores para subir montañas y no caer al vacío en caso de fallo humano o desprendimiento de piedras. Y, aunque estéticamente poco tienen que ver, la función de los arneses de los escaladores y la de los que utilizan las personas en silla de ruedas es la misma: asegurar a sus usuarios. Por ejemplo, los arneses con sujeción de cintura evitarán que se eleven y se caigan de la silla; los de cintura o tronco les ayudarán a mantenerse erguidos y los de sujeción perineal impedirán que se deslicen hacia adelante gracias a la cinta que incorpora entre las piernas.
  • Cojín. Todo el mundo sabe qué es un cojín. Lo que quizá no sepan es que existen almohadones adaptados a las sillas de ruedas y que permiten que el usuario esté en una posición correcta en sedestación. Los hay de foam, de neopreno, de células de gel, de silicona, antiescaras… Estos últimos, como su propio nombre indica, evitan que se formen escaras en la piel de la persona con movilidad reducida.

Los arneses de sujeción evitan que las personas con movilidad reducida se caigan o pierdan estabilidad

  • Disco giratorio. Muy útil para transferir a una persona en pie de la silla de ruedas a la cama, a otra silla o al baño. El disco giratorio se dispone en el suelo y, con un leve movimiento, se puede girar el cuerpo de la persona con movilidad reducida sin forzar tobillos y rodillas.
  • Rampa. Como se puede intuir por su nombre, la rampa nos ayuda a sortear escalones o desniveles pronunciados con la silla de ruedas. Suelen ser telescópicas o enrollables para facilitar su transporte y almacenamiento.
  • Silla de baño. Son sillas que están especialmente diseñadas para su uso debajo del agua y que, en la mayoría de los casos, disponen de unas pequeñas ruedas para garantizar la movilidad de su usuario en la ducha.